
Por Mercedes Lafourcade 2 de noviembre de 2026
Cómo creamos libros accesibles en Editorial Basilisa
La posibilidad de disfrutar de una historia depende, en parte, de cómo está escrita y presentada. Para un niño con dislexia, el esfuerzo que exige leer puede dificultar que siga el relato, comprenda lo que sucede y encuentre placer en la lectura.
Editorial Basilisa surgió de mi experiencia como psicopedagoga, al acompañar a escolares que se enfrentaban a estas dificultades. Quería ofrecerles historias interesantes, escritas de una manera que contemplara cómo leen y qué les resulta más difícil. El proyecto reúne mi experiencia clínica, mi formación en investigación biomédica y el interés por crear literatura accesible.
Nuestros libros están dirigidos principalmente a escolares con dislexia y otras dificultades lectoras, pero pueden ser disfrutados por cualquier niño. El propósito es que más lectores puedan acercarse a la literatura, comprender lo que leen y ganar autonomía.
Una forma innovadora de escribir las historias
Una de las principales innovaciones de Basilisa está en la redacción de los textos. La accesibilidad comienza mucho antes de elegir una tipografía o diseñar una página: comienza con las palabras que elegimos y la forma en que construimos las oraciones.
Realizamos un análisis minucioso de las palabras de nuestro idioma y las clasificamos según su nivel de dificultad. Ese trabajo orienta la selección del vocabulario y se complementa con el cuidado de la estructura de las oraciones y la organización del contenido.
Consideramos variables lingüísticas que influyen en el procesamiento de la lectura. Cuando reconocer las palabras y comprender las oraciones exige menos esfuerzo, el lector tiene más posibilidades de seguir el hilo de la historia y construir su significado.
Escribir de esta manera supone un trabajo cuidadoso. Buscamos reducir los obstáculos de lectura y conservar la riqueza literaria, la emoción y el interés de cada relato.
Una propuesta que pusimos a prueba
Quisimos evaluar empíricamente si los criterios lingüísticos que utilizamos al redactar favorecen el desempeño lector. Para ello, realizamos una investigación en la que comparamos la lectura de textos originales y simplificados, tanto en niños con dislexia como en población escolar general.
Evaluamos la velocidad, la precisión y la comprensión lectora. Encontramos mejoras estadísticamente significativas en el desempeño lector en ambos grupos, aunque los resultados variaron según el texto y la medida evaluada.
Estos hallazgos aportan evidencia a favor de nuestra propuesta de simplificación textual. Nos permiten sostener que una redacción basada en las variables lingüísticas estudiadas puede favorecer la lectura, y que sus beneficios pueden extenderse más allá de la dislexia.
La investigación evaluó la propuesta de simplificación textual en su conjunto. Sus resultados respaldan los criterios de redacción, sin atribuir por separado esos beneficios a cada decisión gráfica o editorial.
El libro álbum como portador de las historias
En Basilisa, las decisiones editoriales tienen un lugar central. Elegimos el libro álbum porque permite contar a través de la relación entre las palabras y las imágenes. Ambas participan en la construcción del relato.
Las ilustraciones aportan significado, despiertan preguntas e invitan a interpretar. Pueden ofrecer pistas sobre un personaje, transmitir una emoción o mostrar algo que el texto deja abierto. Esa relación amplía las posibilidades de entrar en la historia y disfrutarla.
Por eso cuidamos especialmente el tipo de ilustración, su calidad artística y su relación con la narración. Buscamos imágenes que despierten curiosidad y acompañen el clima de cada libro, con una propuesta estética que resulte atractiva para sus lectores.
La accesibilidad es compatible con la riqueza artística. Un libro puede facilitar la lectura y, al mismo tiempo, ofrecer imágenes sugerentes, emociones y distintas posibilidades de interpretación.
Cada decisión editorial cuenta
El diseño gráfico y las características materiales del libro forman parte de la experiencia de lectura. Tenemos muy en cuenta la presentación y la organización del contenido, la relación entre texto e ilustración y la elección del papel y su gramaje, entre otras decisiones de edición.
El interlineado, el espaciado y el contraste se consideran dentro de ese trabajo integral. Cada elemento se valora en relación con los demás y con las características de nuestros lectores.
Pensamos cada publicación como una obra completa: una historia escrita con criterios de accesibilidad, ilustraciones que participan del relato y una edición cuidada.
Escuchar a quienes leen
La experiencia clínica y el encuentro con los lectores enriquecen nuestro trabajo. Observar cómo leen, dónde se detienen, qué interpretan y qué les despierta una historia nos ayuda a revisar las propuestas.
Las devoluciones de niños, docentes, profesionales de la psicopedagogía y madres y padres aportan otra mirada sobre los libros. Nos interesa el desempeño lector y, también, lo que sucede alrededor de la lectura: las ganas de continuar, de comentar una ilustración o de elegir otra historia.
En Basilisa, cada libro nace con ese propósito: que más niños puedan acceder a la literatura y encontrar una historia que quieran seguir leyendo.
Mercedes Lafourcade
Psicopedagoga con formación en investigación biomédica
Fundadora de Editorial Basilisa